domingo, 28 de octubre de 2012

El Estado argentino demandado por mantener juez de la dictadura


"Está probado que fue parte activa del plan criminal de la dictadura" denunció 

Familiares demandó al Estado ante la CIDH a causa de la "escandalosa impunidad" del juez Hooft

(Por Juan Salinas).- La Asociación de Familiares de Detenidos-desaparecidos y víctimas del Terrorismo de Estado anunció hoy en rueda de prensa que se vio obligada a demandar al Estado nacional ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su calidad de garante que "debe responder por las violaciones que se dan a los derechos humanos en las provincias" ante la "escandalosa impunidad" de la que se viene beneficiando el juez bonaerense Pedro Francisco Hoof."Hooft no es sólo un magistrado que omitió dar curso a habeas corpus y fue cómplice pasivo de la dictadura: fue parte activa de su plan criminal y tendría que estar preso, pero ni siquiera fue suspendido y sigue ejerciendo", sintetizó el abogado Eduardo Salerno, que puntualizó que la denuncia ante la CIDH se presentó el lunes pasado.

En efecto, a pesar de estar sometido desde hace más de seis años a un Jury de Enjuciamiento por "su archicomprobada participación en delitos de lesa humanidad" durante la dictadura, Hooft continua ejerciendo como magistrado en sus pagos de Mar del Plata, como si nada.

"Hijo de un nazi holandés refugiado en la Argentina, Pedro Hooft fue hecho juez por la dictadura, en 1976. Los familiares de los secuestrados en la Noche de las Corbatas, de 1977, lo acusaron de actuar por omisión o por complicidad directa con la privación de la libertad y el asesinato de las víctimas, todos ellos abogados", escribió el periodista Matín Granovsky, que fue presidente de Télam.

Carlos Fernando Díaz, por Familiares, Salerno y el abogado  César Raúl Sivo ­-acaso el mayor experto en las trapisondas del paradójicamente hiperprolijo  Hooft- ofrecieron una rueda de prensa en la sede del organismo, en  la calle Riobamba frente al anexo de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

"Hooft es un símbolo de la impunidad de los civiles que participaron activamente en el genocidio y debe ser destituido de inmediato", dijo Díaz.

Por su parte Salerno se refirió a "la paradoja" de tener que demandar al Estado Nacional, con cuya política de Derechos Humanos acuerda, a causa de la "protección corporativa inaceptable" de la que goza Hooft por parte de la justicia bonaerense. Y es que, explicó, en su artículo 2º el Pacto de San José de Costa Rica responsabiliza a los estados nacionales de garantizar su cumplimento en todo su territorio.

"Esperemos que esta situación se enderece ya sea por parte de la Suprema Corte de Buenos Aires, cosa que no creo que vaya a suceder, o bien por las medidas que pueda adoptar el gobierno nacional a través del Ministerio de Justicia", agregó.

Hooft se benefició del pedido de un recurso federal por parte de la Suprema Corte bonaerense firmado por el juez Héctor Negri, pedido que la Corte Suprema de la Nación "ya dictaminó que fue elevado sin revisar mínimamente si cumplía los requisitos" para ello, siguió diciendo Salerno, "una artimaña que le permitió ganar tres años y ocho meses" en una estrategia que, agregó, resulta evidente que consiste en "matar a la causa por inanición".

Las causas, de acuerdo al comunicado, son las siguientes: "A nivel de la Provincia de Buenos Aires, por incumplimiento de la Constitución; a nivel de la Suprema Corte de la Nación, por la ignorancia que cometió y comete la Corte de la Provincia con su despacho que data de hace 11 meses; y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por la falta de justicia en esta causa".

A su turno, César Sivo dijo que Hooft es "un camaleón" que logro mimetizarse en democracia ycuya obra maestra ha sido la formación de una Asociación Argentina de Bioética, de la que es presidente. "Le sirve para tapar el hecho archicomprobado de que iba habitualmente a los centros clandestinos de detención, y qaue cuando se comprobó que había interrogado  a detenidos-desaparecidos en la comisaría 4ª de Mar del Plata, y que allí pedía que le dieran la lista de los prisioneros no registrados, apenas atinó a justificarse diciendo que otros jueces también lo hacían."

Sivo recordó que está probado que Hooft tenía una estrecha relación con Eduardo Cincotta, uno de los jefes de la banda ultrafascista "de niños bien" (Salerno dixit) llamada Concentración Nacionalista Universitaria (CNU), que debutó matando a la estudiante Silvia Filler y que se convirtió en 1974 en una de las patas del terrorismo paraestatal llamado genéricanente " de la Triple A".

A través de Cincotta, Hooft tuvo relación directa, ya en tiempos de la dictadura, como en el ccd llamado La Cacha, establecido en un terreno de la Radio Provincia y utilizado por la Fuerza Aérea, Gendarmertía, la Policía bonaerense y la patota de la CNU, con base en la Universidad Nacional de Mar del Plata, ccd que acaso se haya caracterizado por la violación sistemática de los detenidos desaparecidos,  según investigadores de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

César Sivo recordó que Hooft intervino personalmente para que fueron liberados dos de los detenidos en la redada conocida como "La noche de los corbatas" -con lo que les salvó la vida-  y que previamente a ello tuvo una reuniòn con el jefe de la policía bonaerense, el general Ramón Camps.

Uno de los rescatados de una muerte segura fue obligado a mentir frente a los perioditas que había sido secuestrado por Montonerosx.

Recordó también Sivo que Hooft solía reunirse en la Catedral con un sacerdote de apellido Pérez, quien confeccionaba listas de familiares de los detenidos-desaparecidos, listas que eran entregadas a Camps y al Primer Cuerpo de Ejército, comandado por el general Carlos Guillerno Suárez Mason.

Y que luego de sufrir un ataque a balazos a su domicilio a comienzos de diciembre de 1976, virtualmente se mudó a la Base Naval de Mar del Plata, que albergaba entonces un ccd.

Sivo dijo que está probado que Hooft se prestaba gustoso a montajes como el del supuesto descubrimiento de  una fábrica de explosivos del Partido Comunista Marxista-Leninista para justificar el blanqueo de algunos dirigentes de dicho partido, secuestrados en dicha base,  la mayor parte de los cuales fue seguidamente asesinada.

También se refirió a la estrecha relación que tuvo con el entonces mayor Pedro Alberto Barda, jefe del subzona 15 (Mar del Plata) a efectos represivo, y a su habilidad para mimetizarse al crea una "Comisión de Bioética! que le permitió blanquearse en democracia.

"Hoof es un campeón en ganar tiempo", dijo Salerno, y dio el ejemplo de sus hábiles alegaciones acerca de que los fallos que lo perjudican o bien son "cosa juzgada o bien infringen el Pacto de San Nicolás de los Arroyos", lo que obliga a extensas revisiones. tiempo.

Díaz recordó en nombre de Familiares que la Corte Suprema de la Nación determinó el pasado 20 de diciembre que la Corte Suprema bonaerense debe producir una nueva decisión y que desde entonces pasaron diez meses.

Y añadió que estando claro el objetivo de Hooft de llegar a jubilarse sin ser juzgado para alegar que la causa que se le sigue ha devenido abstracta, se han visto obligados a denunciar al Estado nacional ante la CIDH por "violación a los artículos 2, 8.1 y 25 del Pacto de San José de Costa Rica.

Por último, el Dr. Salerno puntualizó que si bien ha conseguido dilatar mucho la causa, cada vez que la justicia se ha pronunciado en temas de fondo ha sido contra las pretensiones de Hooft,y que a los escépticos que no creen que Hooft pueda ir a la cárcel vale la pena recordar que lo mismo se dijo del fiscal Gustavo Demarchi, jefe de la CNU en Mar del Plata que se había refugiado en Estados Unidos, fue ubicado, encarcelado y extraditado.

"Contra todos los pronósticos, es muy poco probable que Demarchi vaya a salir pronto en libertad", remató.

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